Ecuador Ancestral

Ecuador Ancestral


El Desarrollo Regional en la sierra

Mientras hay uniformidad de criterio respecto a la división de las culturas cerámicas prehistóricas de la

COSta (FORMATIVO, DESARROLLO REGIONAL e INTEGRACIÓN), como estructura básica de ubicación en el espacio y en el tiempo, no ocurre lo mismo en lo referente a las investigaciones de la sierra. Es obvio que la división para la costa no es necesariamente válida para la sierra pero la verdadera dificultad estriba en la proliferación de "fases" o "culturas" del altiplano basadas en muy pocos testimonios, sin establecimientos serios de secuencias y, casi totalmente, sin dataciones absolutas al Cu.

Al tratar del extremo septentrional, los informes dados por diferentes investigadores arman un verdadero rompecabezas de difícil solución y, además de ello, en la zona interandina, existen grandes espacios desconocidos para la arqueología. Tales los casos de la provincia de Loja —para la que no existe un estudio ni siquiera estimativo— y del centro de la zona interandina de la cual hay muchos artículos arqueológicos en colecciones particulares que, desafortunadamente, carecen de especificaciones científicas relacionadas con su hallazgo.

Con toda seguridad, los valles de Guayllabamba, Toachi, Patate, Quito, Chimbo, Latacunga y Ambato estuvieron poblados desde muy antiguo pero, a más de la falta de investigaciones, debe considerarse la dureza de los suelos de la zona y la influencia de la actividad volcánica que, con sus lavas y cenizas, habrá sepultado más de un sitio prehistórico y que ha revuelto los estratos a tal punto que su clasificación resulta casi imposible.

En el Ecuador, al referirse a los Andes, se acostumbra hablar de las cordilleras occidental y oriental, siendo ésta en realidad una cordillera central respecto de la primera y de una verdaderamente oriental que, aun cuando carece de la continuidad de las mencionadas, es perfectamente distinguible dentro de la región amazónica. El sistema montañoso de las cordilleras occidental y central corre de norte a sur y, de trecho en trecho, presenta ramales transversales de fácil tránsito, los nudos, que crean las llamadas hoyas regadas por sus propios ríos que desembocan en el Pacífico, a través de la costa, o en el Amazonas, por uno de sus afluentes.


Cuyes, llamas y alpacas: compañeros milenarios del habitante de la serranía.

El clima de la sierra es húmedo y frío, con plu-viosidad muy variable influida por la zona hacia la que se abre la hoya; existen, por esta causa, una serie de microclimas a los cuales se adaptaron diferentes plantas cultivadas y explotadas por el hombre. Entre las plantas de importancia económica, se puede citar la cabuya que se adapta a todos los climas, el algodón y el maíz cultivables en los valles más abrigados, la qui-nua, la arracacha, la oca, el melloco, el poroto y, como el más importante de todos, la papa en sus muchas variedades. La dieta resultante del aprovechamiento de estos productos puede considerarse válida para toda la sierra. El uso de hierbas medicinales, a juzgar por lo que ha subsistido hasta ahora en la medicina popular, debe haber sido impresionante; resulta por ello muy llamativa la desaparición de la costumbre de masticar coca.

El cuy tiene una distribución muy amplia en Suda-mérica pero no se sabe con certeza cuándo pudo ocurrir su domesticación. La llama y la alpaca son importantes por su lana y por su carne. De la cacería ya se ha hablado al discutir las culturas precerámicas de la sierra.

Estas características generales son aplicables a todas las culturas de la sierra y no serán de nuevo discutidas en los puntos que siguen, salvo cuando se disponga de datos específicos.

 

Copyright © Ecuador Ancestral 2009-2012, Quito, Ecuador